Rinoplastia ultrasónica

La rinoplastia es una intervención quirúrgica que modifica el aspecto estético de la nariz y mejora la armonía facial.

Perfecciona tu apariencia con la innovadora Rinoplastia Ultrasónica, una técnica precisa y poco invasiva para corregir aspectos estéticos y funcionales de la nariz.

Ventajas de la Rinoplastia Ultrasónica

Normalmente esta cirugía se lleva a cabo por problemas estéticos, como son la giba ósea, desviaciones, las malformaciones congénitas y otras alteraciones producidas por traumatismos o enfermedades. Cuando se corrige la desviación del tabique nasal para mejorar la función respiratoria la intervención se denomina rinoseptoplastia.

La tecnología ultrasónica te ofrece resultados precisos y una rápida recuperación, tanto en la punta de la nariz como en el dorso, el ancho y la forma de las fosas y el tabique.

La rinoplastia ultrasónica utiliza vibraciones de alta frecuencia, brindándote resultados detallados y personalizados con un mínimo impacto en los tejidos circundantes.

Con este método, ahorras costos en comparación con otras técnicas más traumáticas e invasivas.

¿Qué es la rinoplastia ultrasónica?

La Rinoplastia ultrasónica es la evolución de la rinoplastia una nueva técnica que reduce el sangrado, minimiza la inflamación y por lo tanto, se producen menos hematomas

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El uso del bisturi ultrasonico consigue estos efectos al permitir  una disección muy precisa, sin riesgo de lesionar los tejidos blandos situados alrededor del hueso o el cartílago.

La recuperación tras una intervención de rinoplastia ultrasónica es mucho más rápida que en el caso de una rinoplastia tradicional.

La rinoplastia ultrasónica supone el mayor avance en la cirugía de la nariz en los últimos años. Realizar la rinoplastia con bisturí ultrasónico y poder efectuar los diferentes procedimientos quirúrgicos, tanto en hueso como en cartílagos, ya se trate de una rinoplastia primaria o secundaria, ha permitido revolucionar la intervención estética de la nariz

Para el análisis de la nariz se consideran sus tres vistas o proyecciones básicas:

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Vista de frente

Esta vista permite valorar desviaciones de la pirámide nasal, determinar el ancho nasal ideal, que debe ser exactamente igual a la distancia que hay entre los ángulos oculares o puntos lacrimales más internos (distancia ínterocular). Esta última medida debe coincidir a su vez con el tamaño de los ojos.

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Vista de perfil

Esta vista permite valorar cuatro aspectos el tamaño de la nariz, la forma del dorso y la rotación, proyección de la punta nasal y sus ángulos.

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Vista basal

La vista basal permite evaluar la forma de la punta nasal, la simetría de las narinas u orificios nasales. Idealmente la proyección de las líneas de la base nasal debe formar un triángulo equilátero, en donde 1/3 de la longitud de la base nasal corresponde al lóbulo nasal de la punta y los 2/3 restantes a la longitud de la columela.

¿Requieres una Rinoplastia Secundaria?

Si tienes una cirugía de rinoplastia previa y deseas realizar ajustes adicionales o corregir algún aspecto insatisfactorio, no te arriesgues y consulta a nuestro equipo médico para asesorarte sobre qué hacer. Conoce más sobre el procedimiento de Rinoplastia Secundaria.

Cuentas con nosotros en varias regiones del país:

Cualquiera que se sienta insatisfecho con su aspecto y piense que necesita mejorarlo para ganar confianza en sí mismo.

El candidato a una operación ha de estar bien informado antes de tomar la decisión, y siempre deberá seguir el consejo de su cirujano plástico.

La rinoplastia es una intervención quirúrgica, por lo que el paciente deberá gozar previamente de un buen estado de salud general, ser estable psicológicamente y realista en cuanto a sus expectativas.

No antes de que el paciente esté desarrollado; es decir, habrá que esperar a los 14 o 15 años en las chicas y 17 o 18 en los chicos. Además, puede que los adolescentes, aún en proceso de formación de su identidad, no tengan claro qué es lo que desean. Es importante que estén seguros antes de practicar una cirugía estética de nariz

Las personas mayores pueden tener un proceso de recuperación más lento, por lo que deberán escuchar el consejo de su cirujano plástico antes de someterse a una rinoplastia.

El médico es, en todos los casos, quien debe valorar si la rinoplastia será viable, cuáles son las expectativas reales del paciente, qué pretende conseguir, cuál puede ser el resultado y cómo va a afrontarlo en caso de que no salga como esperaba.

Es muy conveniente la utilización de simuladores que permitan al candidato a una rinoplastia anticipar cuáles serán los resultados.

La rinoplastia es una intervención quirúrgica y por tanto resulta imprescindible realizar las pruebas habituales: analítica, electrocardiograma, etc., para descartar cualquier dolencia previa que pueda hacer desaconsejable la operación de nariz.

Sí, la rinoplastia se realiza siempre en el quirófano, en una clínica u hospital que reúna las debidas condiciones.

La persona operada de nariz debe permanecer en la clínica al menos la noche siguiente a la cirugía.

La operación se realiza habitualmente bajo anestesia general o, en casos seleccionados, con anestesia local y sedación. El criterio médico determinará qué es más conveniente en cada situación.

Suele durar una hora, pero a veces es más, dependiendo de la corrección que haya que realizar.

Hay varias formas de practicar una rinoplastia, dependiendo de cada caso. En la manera abierta, la piel de la nariz se levanta y se separa de su soporte: el hueso y el cartílago. A continuación, hueso y cartílago se esculpen con la forma deseada. Una vez conseguido, la piel se coloca de nuevo sobre la nariz y se corta a la medida del nuevo soporte.

En algunos casos este proceso se realiza de forma cerrada, desde dentro de la nariz, con unas pequeñas incisiones en el interior de los orificios nasales o en la columela.

En ocasiones se realizan, además, unas incisiones en la base de los orificios nasales. Para dar forma a la pirámide nasal pueden realizarse injertos de diferentes tejidos del propio paciente (cartílago, hueso) o de materiales sintéticos.

Además de remodelar huesos y cartílagos, si la base de la nariz es muy ancha, se extirpan también pequeñas cuñas de piel. Las incisiones para esta cirugía se practican en el interior o en la base de la nariz con el fin de que no queden marcas visibles.

Tras la operación, es preciso colocar una escayola o férula que mantenga la nariz en la forma correcta. También se taponan los orificios nasales para evitar sangrados y sujetar derecho el tabique nasal.

Durante unos días, y especialmente en las primeras 24 horas, el paciente suele tener la cara hinchada, hematomas, molestias y dolor de cabeza. Generalmente, el médico prescribirá analgésicos, antibióticos y antiinflamatorios.

La persona que se ha sometido a una cirugía plástica de nariz deberá permanecer tumbada con la cabeza elevada durante el primer día

Casi siempre es posible reincorporarse a la vida normal en unos 8-10 días.

La rinoplastia suele dejar unas secuelas muy visibles durante al menos una semana. A partir de entonces, aunque el paciente aún se verá algo hinchado y todavía con hematomas, puede hacer una vida prácticamente normal.

En los primeros días puede darse un ligero sangrado por la nariz. No conviene sonarse con fuerza durante la primera semana, hasta que los tejidos cicatricen.

Los tapones suelen retirarse al día siguiente, o a los tres días si se ha realizado una septoplastia; y la escayola se quita a la semana.

Los primeros días los pacientes suelen sentirse algo deprimidos, porque no ven una mejoría inmediata. Hay que tener en cuenta que quien se opera de nariz entra en el quirófano perfectamente sano, sin ninguna molestia, ilusionado… Y sale con dolores, moratones y sin ver los resultados. Pero este sentimiento de pesar se pasa en unos días.

La mayoría de los pacientes se encuentran bien en una semana, más o menos, y empiezan a incorporarse paulatinamente a su actividad cotidiana, con algunas excepciones: no podrán tomar el sol ni practicar ejercicio intenso, como correr, nadar… El cirujano indicará en qué momento se puede llevar una actividad plenamente normal.

Cuidado con utilizar gafas antes de tiempo.

La rinoplastia debe ser realizada por un cirujano plástico experto y cualificado.

Aunque las complicaciones son infrecuentes y no revisten importancia, siempre existe posibilidad de infección, hemorragias, reacciones alérgicas a la anestesia…

Después de la cirugía, en algunos casos, pueden aparecer unos puntitos rojos en la piel: son vasos rotos que quedarán de forma permanente.

No hay problema con las cicatrices, porque la incisiones siempre son internas.

Una de cada 10 personas que se someten a una rinoplastia, vuelven a operarse para corregir algún pequeño defecto y quedar plenamente satisfechas.

Es importante seguir siempre los consejos del cirujano, tanto antes como después de la operación de nariz.

Durante unos meses puede notarse una cierta hinchazón, sobre todo en la punta.

El resultado definitivo se verá hasta transcurrido un año, aproximadamente. Este es el tiempo necesario para que los tejidos se estabilicen y la cicatrización sea completa.

En ocasiones puede que haya dificultades en la cirugía o problemas de cicatrización, traumatismos posteriores, evoluciones asimétricas o irregulares… que pueden requerir un retoque quirúrgico.

Casos reales de antes - después

Rinoplastia Ultrasónica – 1 año

Rinoplastia Ultrasónica – 3 semanas

Rinoplastia Ultrasónica – 1 año

  • Rinoplastia Ultrasónica.
  • Reposición del dorso.
  • Corrección de punta caída.
  • Antes y después 1 año

Rinoplastia Ultrasónica – 6 meses

  • Técnica Preservación del Dorso Nasal.
  • Antes y después 6 meses.

Rinoplastia Ultrasónica – 3 meses

  •  Técnica Preservación del Dorso Nasal. (Reciclado del Dorso) 
  • Antes y después 3 meses.
  • Preservamos al máximo el dorso. 
  • El objetivo es ︎ conservar estructuras vitales ︎ dar la apariencia más natural posible al final de la cirugía.

Rinoplastia masculina